Notas de un curso básico fotografía

El otro día asistí a un curso de fotografía donde me intentaron explicar las nociones básicas necesarias para usar una cámara reflex.

Este post no pretende ser un curso, sino un lugar donde escribir los apuntes que tomé para que nos sirvan a todos los que lo leamos, y para que gente con más experiencia nos aporte cosas nuevas.

El curso lo impartió Santiago, que nos invitó a participar en su blog Deambular en Comala.

Los 6 puntos que hay que tener en cuenta son:

  1. Velocidad
  2. Diafragma
  3. Sensibilidad
  4. Distancia focal
  5. Enfoque
  6. Medición de la luz

Las cámaras analógicas tenían una película, que es sustituida en las digitales por un sensor.

Este sensor suele ser más pequeño que la película fotográfica estándar de 35 mm por lo que la superficie de recepción de la luz también lo es, de ahí que se use un factor de conversión de 1,5 para compensar la diferencia. De todos modos, las cámaras de gama alta tienen sensores full frame, equivalentes a la película de 35 mm, igual que en las analógicas, e incluso mayores.


Una foto no es más que una captación de la luz reflejada por el objeto que estamos fotografiando

El sensor (o la película fotográfica) es como un balde de agua  que podemos llenar con una manguera gruesa u otra delgada. Dependiendo de cual elijamos, necesitaremos más o menos tiempo para llenar el balde. Así, la manguera sería el diafragma, y el tiempo que tardemos la velocidad de obturación.

Para sacar una foto hay que tener muy claras 2 cosas: que se quiere sacar y donde estamos (condiciones ambientales). Bueno, y la calidad de la cámara, claro.

En cuanto a la sensibilidad, se mide con el estándar del número ISO, y la que mejor refleja las condiciones reales es ISO 100; el resto son amplificaciones de esta, como si pusiéramos un amplificador para aumentar el sonido en un concierto. Cuanto más se amplifique más se distorsiona la calidad de la imagen que obtendremos, por lo que también influye mucho la calidad del amplificador (y de la cámara).

Aunque a veces sea necesario subir el ISO para captar más luz, hay que procurar usar un ISO 100, ya que al aumentarlo puede surgir ruido digital, que en ocasiones es molesto.

Ejemplo: Viendo F1 en un día soleado:
Lo importante en este caso es la velocidad: Si queremos sacar un coche congelado, tenemos que poner una velocidad alta (un tiempo de exposición bajo) y jugaremos con el diafragma (la apertura o manguera de la que hablábamos antes, que se expresa von valores f) hasta conseguir la luz que queramos. El tiempo dependerá mucho de la distancia y la dirección de los coches.

Ejemplo: Niños jugando:
Podríamos usar el mismo método que con la F1, porque tenemos mucho movimiento. Estamos a una distancia corta, menor que la de los coches por lo que puede resultar más complicado.

Interpretación de la luz. La cámara, mide la luz reflejada, y coge como base un gris al 18%. Dependiendo de dónde tomemos el valor, la cámara puede darnos unos ajustes u otros. Para calcular la luz real en una foto y, por lo tanto, buscar unos ajustes reales, se usa un aparato llamado fotómetro.

Modo semiautomático.
Existen dos modos semiautomáticos:

  • “Tv” o “S” en el que el fotógrafo elige la velocidad y la cámara elige automáticamente la abertura del diafragma.
  • “Ta” o “A” en el que el fotógrafo elige la diafragma y la cámara elige automáticamente la abertura del velocidad.

Ejemplo: Retrato en la nieve:
Dependiendo de hacia donde apuntes, el sensor mostrará unos valores, y como la nieve refleja mucho la luz, las fotografías suelen salir oscuras. Si estamos usando el modo semiautomático, aumentando la velocidad o cerrando diafragma, nos ajusta el otro valor automáticamente, por lo que no nos da una solución óptima. Para forzar a la cámara suele haber un botón [+/-] que nos sirve para aclarar u oscurecer la fotografía, engañando a la medición.

Aún así, hay situaciones que no se pueden fotografiar, nuestra cámara tiene sus limitaciones, y hay que conocerlas. A esto se le llama el rango dinámico, y es un factor que incide mucho el coste de la cámara. Lo importante es saber con qué aparato estamos jugando y adaptarnos a él. En el ejemplo de la nieve, podríamos tomar 2 fotografías con 2 exposiciones diferentes y luego en post-producción, retocarlas.

En el modo manual, podemos ajustar tanto el diafragma como la velocidad, y un gráfico nos mostrará si hay suficiente luz o no. Estos valores, dependen del punto de enfoque, y de la calidad de la cámara, lo importante es saber interpretarlos.

Profundidad de campo:

Al cerrar el diafragma enfoca más, como cuando no vemos bien y cerramos los ojos para enfocar lo que queremos ver.

En cuanto a formatos de archivos, se suelen usar 3: JPG, TIFF y RAW. (Santiago, descarta el TIFF directamente)
Es conveniente usar JPG en la máxima calidad que nos ofrezca la cámara; hoy en día las tarjetas no son nada caras, y merece la pena.
El RAW es un formato de archivo en bruto, sin conversión, según la foto se refleja en el sensor de la cámara. Es un archivo que ocupa mucho más, pero con el que se puede trabajar en post-producción para modificar valores de exposición y corregir algunas zonas.

Autofoco: A veces, la cámara no nos deja sacar una foto y por mucho que pulsemos el disparador, no sale la fotografía. Puede ser porque no es capaz de enfocar. En estos casos, podemos poner el Autofoco en manual y ser nosotros quienes enfoquemos.

Distancia focal Vs Ángulo de visión: Hablando de objetivos, existen los teleobjetivos y los gran angular. Los gran angular son los que abarcan un ángulo de visión más grande, más o menos a partir de los 63º, y son los objetivos de 35mm o menores. Aquí hay que tener en cuenta el factor de conversión del que hablábamos antes, que en el caso de las reflex digitales sencillitas es de 1,5. Es interesante saber que los objetivos de 50 mm se corresponden con la capacidad de visión del ojo humano enfocando en un punto concreto a 3 metros.

Un objetivo de gran angular, tiene, por lo tanto, un ángulo de visión más alto, y mucha profundidad de campo, pero eso implica una posible deformación de la imagen (como en el caso de los llamados ojos de pez).
Si queremos enfocar una zona concreta, usaremos un teleobjetivo, que nos da menos profundidad de campo y un ángulo de visión más cerrado.

Enfoque continuo + modo ráfaga: Esto sirve para que una vez enfocado un objeto/persona que se mueve, si lo seguimos con la cámara, sigua enfocado y podamos sacarle el número de fotos que necesitemos.

Barrido: Típico ejemplo en el que sale un coche enfocado y el fondo movido. Se consigue siguiendo el coche con la cámara mientras sacas la foto.

Efecto nocturno de coches que sólo se ven luces: Para conseguir estos efectos, necesitamos un trípode, y configuramos la cámara con un tiempo de exposición largo, el autofoco en manual y una sensibilidad baja.

Histograma:
Es un esquema en el que se refleja la cantidad de cada tono que hay en la foto. Al principio del todo está el oscuro total y al final el claro total. Si se acumula al principio, la foto está demasiado oscuro, y si se acumula al final, puede estar quemada. Si la mayor parte de los valores se acumulan al principio del gráfico, la foto está demasiado oscura (subexpuesta); si se acumulan al final, puede estar quemada (sobreexpuesta). Si se acumula mucho, se desborda y la foto puede estar perdida.

Siguiente paso: empezar a sacar fotos, por lo menos intentar captar fotos de los ejemplos que nos comentó Santiago 🙂